PADRES DE LA VIDA
Del caos surgió Gea, diosa de la tierra; y Eros, príncipe del amor y de la creación, símbolo de la fuerza de atracción que lleva a los elementos a unirse para engendrar la vida.
En la mitología griega la creación es resultado de la unión de todos los seres bajo la influencia del amor, Eros. Gea engendra sucesivamente a Urano que es el cielo estrellado, morada de los inmortales; y Pontos, que representa a la vez el abismo de los mares y la altitud de las grandes montañas.
Gea engendra luego a nix, erebo eter, hemera. Unida a su propio hijo Urano, esta engendra a Océano, las grandes aguas, a Cronos personificador del tiempo; y a los gigantescos Cíclopes que entran en combate con su padre Urano que los precipita en las entrañas de la tierra.
Entonces, Gea enfurecida acude a Cronos, quien pone fin al reino de Urano del cual nace afrodita. Gea y sus descendientes han dado a luz además a una enorme cantidad de divinidades que personifican múltiples fuerzas naturales: Thanatos, la muerte; Hipnos, el sueño; el grupo de los Sueños; Némesis, la venganza; la Vejez, la Discordia, el Fraude y muchas otras Alegorías, que son expresiones de los sentimientos y circunstancias de la vida de los seres humanos, que están por hacer su aparición en ese escenario.


